lunes, 11 de diciembre de 2017

La asombrosa traducción de «Nuevos cuentos de los mitos de Cthulhu»

De vez en cuando me gusta preparar para el blog algún artículo de investigación sobre los Mitos de Cthulhu, por así decirlo, como fueron el de Pobreza en el círculo de Lovecraft o los dos referentes a los derechos de la obra de Lovecraft. El que os presento hoy versa sobre un asunto que descubrí el otro día por casualidad, relacionado con la traducción de Nuevos cuentos de los mitos de Cthulhu, un volumen publicado por Valdemar en 2003 dentro de la colección Gótica y reeditado en formato de bolsillo en 2011.


Episodio 1

Todo surgió por casualidad. En un grupo de Facebook alguien mencionó que la traducción de José Luis Moreno-Ruiz para uno de los relatos incluidos en el libro (Black Man with a Horn, de T.E.D. Klein) era muy superior a la que hizo Domingo Santos del mismo texto en Cthulhu 2000. Como yo sólo había leído este último y la historia en cuestión no me había gustado demasiado, fui a leerla en la recopilación de Valdemar por si me parecía mejor. Lo que descubrí para mi asombro era que los dos textos, independientemente de su calidad literaria, apenas se parecían en lo narrado.

Evidentemente el siguiente paso fue buscar el texto original y comparar. Y aquí empieza lo bueno. La traducción de Domingo Santos, aunque tiene algunas cosas criticables, sigue al pie de la letra lo que cuenta el original. La de José Luis Moreno-Ruiz es, digamos, «imaginativa». Vaya, que se inventa la mitad de las cosas e ignora otras.

Como no pretendo que os fiéis de mi palabra, podéis comprobarlo a continuación con el primer párrafo del relato:

Black Man with a Horn

There is something inherently comforting about the first-person past tense. It conjures up visions of some deskbound narrator puffing contemplatively up a pipe amid the safety of his study, lost in the tranquil recollection, seasoned but essentially unscathed by whatever experience he’s about to relate.

Traducción de Domingo Santos

Hay algo inherentemente reconfortante en la primera persona del pretérito imperfecto. Conjura visiones de algún narrador sentado ante su escritorio fumando contemplativamente una pipa en medio de la seguridad de su estudio, perdido en tranquilos recuerdos, inspirado pero esencialmente incólume tras cualquiera que sea la experiencia que esté a punto de relatar.

Traducción de José Luis Moreno Ruiz

Hay algo en la conjugación en pasado de los verbos que tranquiliza al estudioso tanto como fumar en pipa mientras se entrega al análisis de los dados obtenidos en su investigación. Algo que lo ayuda a distanciarse de aquello sobre lo que precisamente quiere informar, ofreciendo así los datos necesarios de la manera más objetiva.

Veis que la de Domingo Santos, aun con cosillas (¿seasoned como «inspirado»?) es fiel al texto. La otra es como si lo contara de oídas. Y así todo el texto, os voy a poner un párrafo más que me ha hecho mucha gracia (os juro que la traducción corresponde a ese trozo del original):

Black Man with a Horn

The description, in my own case, is perfectly accurate—as far as it goes. I am indeed seated in a kind of study: a small den, actually, but lined with bookshelves on one side, below a view of Manhattan painted many years ago, from memory, by my sister. My desk is a folding bridge table that once belonged to her. Before me the electric typewriter, though somewhat precariously supported, hums soothingly, and from the window behind me comes the familiar drone of the old air conditioner, waging its lonely battle against the tropic night. Beyond it, in the darkness outside, the small night-noises are doubtless just as reassuring: wind in the palm trees, the mindless chant of crickets, the muffled chatter of a neighbor’s TV, an occasional car bound for the highway, shifting gears as it speeds past the house…

Traducción de José Luis Moreno Ruiz

En mi caso, lo que voy a contar no es un cuento sino algo perfectamente comprobado, sopesado y sometido a las necesarias valoraciones. Al menos hasta el punto en el que pueden comprobarse las cosas. No se trata, sin embargo, de una investigación ya cerrada; sigo progresando en ella, adentrándome en ella, pues al fin y al cabo los hechos no ocurrieron en una especie de covachuela de Manhattan, cerca de donde están las librerías de viejo, donde transcurre aquella historia, una de las primeras que escribí, basada en un suceso más que improbable que me relató mi hermana. Sobre la historia que me ocupa ahora he investigado mucho, repito, hasta donde me ha sido posible, durante años. Puede que la presente sea la versión definitiva, pues no sé si mis investigaciones actuales lograrán llevarme mas allá de lo que puedo referir.

El escritorio en que trabajo me lo regaló, por cierto, mi hermana. Un hermoso escritorio. Ante mí, la máquina de escribir eléctrica; a mis espaldas, junto a la ventana, el aparato de aire acondicionado, un viejo modelo que parece ir a reventar de un momento a otro en las noches en que se deja sentir este calor tropical. Más allá, en la calle, los sonidos habituales de la noche, la brisa agitando las palmeras, el canto de los grillos, el murmullo, o a veces las estridencias, de las televisiones de mis vecinos, un automóvil que pasa de vez en cuando algo más lejos, por la autopista; un automóvil que pasa a tal velocidad que parece ir a llevarse mi casa en su rebufo.

¿Cómo se ha convertido la mesa plegable de bridge en un hermoso escritorio? Y el cuadro con una vista de Manhattan pintada de memoria ha pasado a ser ¡una covachuela de Manhattan donde ocurrió una historia que se está inventando el traductor! No me digáis que no es precioso.


Episodio 2

Os podéis imaginar lo que pensé entonces: ¿es algo puntual de este relato u ocurre también en los demás? Tocaba seguir investigando. El primer cuento de esta antología es Crouch End, de Stephen King. Vamos con la primera página nada más, que merece la pena:

Crouch End

By the time the woman had finally gone, it was nearly two-thirty in the morning. Outside the Crouch End police station, Tottenham Lane was a small dead river. London was asleep… but London never sleeps deeply, and its dreams are uneasy.

PC Vetter closed his notebook, which he'd almost filled as the American woman's strange, frenzied story poured out. He looked at the typewriter and the stack of blank forms on the shelf beside it. "This one'll look odd come morning light," he said.

PC Farnham was drinking a Coke. He didn't speak for a long time. "She was American, wasn't she?" he said finally, as if that might explain most or all of the story she had told. "It'll go in the back file," Vetter agreed, and looked round for a cigarette. "But I wonder…"

Farnham laughed. "You don't mean you believe any part of it? Go on, sir! Pull the other one!"

"Didn't say that, did I? No. But you're new here."

Farnham sat a little straighter. He was twentyseven, and it was hardly his fault that he had been posted here from Muswell Hill to the north, or that Vetter, who was nearly twice his age, had spent his entire uneventful career in the quiet London Backwater of Crouch End.

¿Hemos llegado hasta aquí? Bien, vamos con la traducción de Valdemar. Os pido atención, porque el principio sí es más o menos fiel y luego empieza a añadir cosas de su cosecha:

Traducción de José Luis Moreno Ruiz

Cuando al fin se fue aquella mujer eran casi las dos y media de la madrugada. Un poco más allá de la comisaría de policía de Crouch End, Tottenham Lane parecía un río muerto. Londres dormía, aunque, por supuesto, Londres nunca duerme profundamente, por eso es una ciudad con el sueño inquieto.

El agente Vetter cerró el cuaderno de notas en el que había apuntado todo cuanto había sido capaz de escribir de lo que le contó aquella norteamericana extrañamente fanatizada. Miró el teclado de su máquina de escribir y después el blanco hiriente del folio que tenía ante sí.

—Cualquiera diría que este folio tiene la misma luz incierta del amanecer —dijo el agente Vetter.

El agente Farnham bebía una coca-cola. Llevaba largo rato sin pronunciar una palabra.

—Es norteamericana —dijo al fin, como si sólo eso pudiera explicar la extraña historia que había oído contar a la mujer.

—Eso es viejo, ya lo tengo archivado —dijo Vetter y echó un vistazo en derredor suyo buscando un cigarrillo—; en realidad, lo que me gustaría…

Farnham rió de buena gana.

—¿Quieres decir que te crees todo eso, punto por punto? ¿De veras que te lo crees, como estuve a punto de creérmelo yo en un principio? Hombre, tú no eres un novato.

El agente Farnham tomó asiento cerca de Vetter. Tenía veintisiete años; Vetter casi le doblaba la edad; Farnham no hacía mucho que acababa de llegar del norte de la ciudad, de Muswell Hill, para tratar de reflotar su hasta entonces poco exitosa carrera londinense en las márgenes dudosas de Crouch End.

Mi favorito es cómo de una frase tan simple como «You don't mean you believe any part of it? Go on, sir! Pull the other one!» saca esa maravillosa: «¿Quieres decir que te crees todo eso, punto por punto? ¿De veras que te lo crees, como estuve a punto de creérmelo yo en un principio? Hombre, tú no eres un novato». Brutal, qué derroche de imaginación. Para qué conformanos con la prosa plana de King si podemos hacerla mucho más florida. ¿Y qué añadir de ese «Cualquiera diría que este folio tiene la misma luz incierta del amanecer» que no tiene nada que ver con el original?

También hay bastantes fallos tradicionales, como que straighter sea «más cerca», o mezclar en el último párrafo la historia previa de cada agente, pero llegados a este punto es lo de menos.


Episodio 3

Otro ejemplo puede ser el de Maldita sea la oscuridad, de David Drake. Voy a poner el primer párrafo del relato y traducirlo yo mismo para que también podáis criticarme, y a continuación encontraréis el texto que aparece en la antología:

Than Curse the Darkness

The trees of the rain forest lowered huge and black above the village, dwarfing it and the group of men in its center. The man being tied to the whipping post there was gray-skinned and underfed, panting with his struggles but no match for the pair of burly Forest Guards who held him. Ten more Guards, Baenga cannibals from far to the west near the mouth of the Congo, stood by with spears or Albini rifles. They joked and chattered and watched the huts hoping the villagers would burst out to try to free their fellow. Then killing would be all right…

Traducción de Aitor Solar

Los árboles del bosque tropical se inclinaban sobre la aldea enormes y oscuros, empequeñeciéndola junto al grupo de hombres que había en su centro. El que estaba siendo atado al poste de los latigazos tenía la piel gris y estaba desnutrido; jadeaba al debatirse pero no era rival para la pareja de fornidos guardas forestales que le retenían. Otros diez guardias, caníbales baenga de lejos hacia el oeste, cerca de la desembocadura del Congo, permanecían cerca con lanzas y fusiles Albini. Bromeaban y charlaban mientras vigilaban las cabañas, con la esperanza de que los aldeanos salieran para intentar liberar a su paisano. En ese caso matarlos estaría permitido…

Traducción de José Luis Moreno Ruiz

Los árboles más altos de la selva se inclinaban bajo la fuerza de la lluvia empequeñeciendo a extremos increíbles al grupo de hombres que había en el centro del poblado. Uno de ellos estaba atado a un poste. Diez guardas forestales lo rodeaban, todos ellos de la tribu de los baenga, al oeste del Congo, conocida en otros tiempos por su feroz canibalismo. Bromeaban apuntándole con sus rifles, empujándose entre sí, golpeando al hombre amarrado al poste a cada poco, mientras se las prometían muy felices en cuanto cesara la lluvia y pudiesen continuar su búsqueda, la persecución de los que habitaban aquel poblado y habían huido para no tener que trabajar. Matar, en aquel tiempo, no estaba mal visto.

Anda que no mola mucho más esta última. ¿Que dice «rainforest» (bosque tropical o pluvial)? Pues nos inventamos que está lloviendo, lo metemos en la historia y vamos adornando todo lo demás. Expreso mi admiración total por esta nueva corriente artística que deja anticuado el viejo concepto de basarse en el texto original.


Conclusión

Ya podéis adivinar el resto de la película, ¿verdad? He ido comprobando fragmentos de relatos (tampoco me pagan por hacer un análisis exhaustivo) y aunque las divergencias son a veces mayores y otras menores, se trata en general de una traducción «creativa» que se aleja del original e inventa muchos elementos. ¿Motivos? Esto ya se trata de conjeturas; sospecho que en algunos casos simplemente no pilla el significado del texto en inglés e improvisa, pero evidentemente hay algo más porque la tendencia siempre es hacia engordar el relato.

Tirando del hilo, descubro que José Luis Moreno-Ruiz tenía un blog (http://moreno-ruiz.blogspot.com.es/) que ya ha sido eliminado, pero he encontrado en Leyenda.net un texto muy revelador tomado de allí en 2012 donde hablaba de sí mismo y sus trabajos (la negrita es mía): «Unos catorce volúmenes publicados, entre novela y narraciones, así como más de tres docenas de traducciones de distintos autores (dicho así, al peso, que es como las pagan)».

A buen entendedor pocas palabras bastan. Está claro que alguien quiso dar rienda suelta a su imaginación y de paso cobrar unas perrillas más por la traducción de este libro. Ahora bien, una editorial tan prestigiosa como Valdemar no debería consentir que un texto así lleve catorce años en su catálogo, reediciones incluidas, sino que debería preparar una nueva traducción. Y esta vez de verdad, por favor.

Adenda 11/12/17

Este artículo se ha movido por las redes sociales y en estos tiempos de interconexión ha llegado enseguida a conocimiento de la gente de Valdemar. La respuesta de Rafael Díaz Santander, creo que de interés para todos, es la siguiente (remarco en negrita una frase muy importante):

«Estimados amigos, he de decir que tenéis razón. José Luis Moreno Ruiz nos la jugó de mala manera. […] Cuando nos dimos cuenta de su "labor creativa" en algunas traducciones ya era demasiado tarde. Tuvimos que volver a traducir dos traducciones ya pagadas […]. Es muy difícil expresar el malestar que todo esto nos produce. Respecto a los "Nuevos cuentos de los mitos de Cthulhu", os puedo comentar que hace un par de semanas, a raíz de su reedición, hemos encargado una nueva traducción a cargo de un nuevo traductor. En Valdemar siempre hemos tratado de cuidar las traducciones y hemos contado y contamos con muy buenos traductores. El perjuicio que nos ha causado este individuo JLMR es muy grande y costoso de reparar, pero también asumo nuestra parte de culpa al no haber detectado antes este problema».

Repito aquí que este gesto honra la labor editorial de Valdemar. Estaremos atentos a la publicación de esta antología con la nueva traducción que, de seguro, será mucho más fiel a lo que concibieron sus autores.

viernes, 1 de diciembre de 2017

La antología que no fue

Para que veáis que las cosas no siempre salen bien, y que de hecho lo más habitual es que descarrilen, os cuento una historia.

En abril del año pasado me topé con la convocatoria de una editorial recién surgida, Bicycled Editorial, para preparar una «antología en homenaje a Isaac Asimov». Así de buenas a primeras sonaba un poco raro, la cifi es un mercado muy cerrado al que no conviene lanzarse sin red, pero como tenía un cuento que encajaba razonablemente bien con lo pedido, me dije «adelante, ellos sabrán lo que hacen».

En mayo les envié el relato (que tuve que registrar en Safe Creative, menudo rollazo, porque así lo exigían las bases del concurso), me dieron acuse de recibo y un mes después, a finales de junio, recibí otro correo que decía: «Tras leer su relato, nos alegra comunicarle que ha sido preseleccionado para participar en la Antología Asimov en la que estamos trabajando. En los próximos meses le comunicaremos la decisión editorial final con el resultado de la evaluación. Así mismo, le invitamos a que nos mande otros textos que pueda considerar interesantes de cara a esta Antología o en el formato Novela.»

Evidentemente no envié nada más, ya tengo la piel curtida en estas lides y me creo las cosas cuando las veo y no antes. Pero incluso las editoriales más efímeras suelen lograr sacar uno o dos libros antes de chapar. No en esta ocasión: nunca hubo más noticia de Bicycled, pública o privada. A fecha de hoy la editorial ha desaparecido sin dar ninguna explicación. La web, la dirección de correo, las cuentas en redes sociales, todo abandonado.

Entiendo que a veces los proyectos se tuercen, son cosas que pasan y no hay que rasgarse las vestiduras. Pero ¿qué cuesta enviar un correo a la gente que tenías seleccionada para informarles de la situación y que sepan que pueden seguir moviendo sus textos por ahí, a ver si hay más suerte? En mi caso no era más que un relato corto, pero me pongo en el lugar de quien estuviera esperando que le publicaran una novela, que como veis también admitían, y es como para mosquearse.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Votos de los Ignotus

Como cada año, la AEFCFT ha hecho público su informe sobre las votaciones para los Premios Ignotus 2017. Reconozco que la curiosidad me ha llevado a mirarlo y resulta que La Fuente de las Tinieblas se ha llevado cinco votos a la mejor antología 😃. Muy lejos de las que pasaron a la final, por supuesto, pero hace ilusión que cinco personas crean que tu libro es de los mejores que se han publicado ese año (en este caso los premios se refieren a 2016).

Debido a un error, uno de los votos se ha contabilizado como para «Los Mitos de Cthulhu», que es el título de la colección de Edge. Menos mal que el pase a la final no ha ido de ese voto, o aquí arde Troya…

Además, se han llevado un voto como mejor cuento mis siguientes relatos: Cuentacuentos, El antiguo símbolo, La sombra bajo Diógenes y Las erratas en las paredes (todos ellos de La Fuente de las Tinieblas), Fiesta pagana (de Calabazas en el Trastero: Máscaras) y Sacrificio (de Hierro y Huesos).

Y todo esto sin hacer campaña ni dar la lata pidiendo votos como hace tanta gente, así que muy contento.

Por supuesto, muchísimas gracias a los que me hayáis votado, no soy de darle mucha importancia a los premios pero como decía mi abuela, sois más majos que las pesetas 😉.